Meteorismo, ¿qué es y cómo paliar sus síntomas?


Buenos días. Hoy me gustaría hablar de un problema muy frecuente en la población general, bastante molesto, siendo más frecuente en personas con trastornos digestivos de tipo funcional. Me refiero al meteorismo.
Esta palabra que suena como extraterrestre, no significa otra cosa salvo “aquellas molestias relacionadas con la presencia de gas en el intestino, concretamente, en el colon”. Como he dicho, no supone un problema grave, sin embargo, según la edad y la forma en la que aparezcan, pueden ser síntoma de distintas enfermedades siendo las más comunes problemas de malabsorción.
¿De dónde proviene este gas y por qué aparece?
El nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, dióxido de carbono y metano son los cinco gases que constituyen el 99% del gas intestinal. Provienen, fundamentalmente, de tres fuentes: el aire tragado, la producción intestinal y la difusión desde la sangre.
El nitrógeno y el oxígeno están presentes en la atmósfera y suelen penetrar a través del aire deglutido, que es el responsable de la presencia de gas en el esófago y en el estómago. La mayor parte de este aire se expulsa en forma de eructo, de tal manera que no llega al intestino delgado.
El hidrógeno, el dióxido de carbono y el metano se producen, por su parte, en el intestino y constituyen la mayor parte del gas intestinal. El hidrógeno y el dióxido de carbono se forman en el colon por acción bacteriana al fermentarse ciertos hidratos de carbono. El dióxido de carbono también se produce en el tracto intestinal alto (duodeno) cuando el bicarbonato de la bilis neutraliza los ácidos grasos liberados de la dieta y el ácido clorhídrico de los ácidos estomacales. El metano se forma en el colon por acción bacteriana y no se debe a ningún alimento en especial.
Normalmente, el gas se reabsorbe a través de la pared del colon y, si la motilidad del mismo está alterada, puede dar lugar a distensión abdominal. Las molestias debidas al gas en el tracto digestivo (el tracto digestivo se considera desde la boca hasta el ano), adoptan una de las tres siguientes manifestaciones: eructo excesivo, distensión o dolor abdominal (flato) o meteorismo excesivo.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento, sobre todo dietético, consiste en disminuir los síntomas a un nivel tolerable. Como los alimentos que provocan los síntomas no pueden ser suprimidos completamente de la dieta, deben ser suprimidos de uno en uno hasta alcanzar el nivel tolerable de gas, evitando la eliminación innecesaria de algunos o muchos de ellos. De tal forma, se deben ir variando para probar el nivel de gas, juntando y separando para averiguar cuáles podemos comer y cuáles no, y en qué cantidad.
A continuación menciono grupos de alimentos que producen flatulencias:
Frutas. Las frutas que suelen producir gases son las cítricas (naranjas, limones, pomelos, mandarinas), los albaricoques, los plátanos y las ciruelas pasas por su mayor contenido en fibra no soluble. Pero no se deben suprimir puesto que son importante fuente de vitaminas y minerales (en especial la vit. C), además de favorecer la evacuación de las heces y mantener en buen estado el intestino y nuestro organismo. Una alta ingesta de fibra o no beber abundante agua al ingerirla favorece la aparición de gases. La piña, la papaya o los kiwis, son frutas ricas en enzimas que ayudan a digerir los alimentos, por lo que son beneficiosas.
Legumbres. Sobre todo los guisantes, las habas, los garbanzos, lentejas, la soja y las alubias o judías secas. Tampoco se debe prescindir de ellas. Se debe reducir la ingestión o:
  • Dejar en remojo durante la noche, 12 horas, en un recipiente con agua y dos cucharadas de vinagre.
  • Introducir las legumbres en una olla con agua fría. Añadir una cucharada de jengibre. Poner a hervir, momento en el cual se detiene el fuego y se deja reposar durante una hora. Colar, enjuagar con abundante agua y volver a hervir con agua fría.
  • Hacerlas puré.
  • Añadir hierbas carminativas a los platos, como el romero, el comino, el coriandro o la salvia.
Verduras y hortalizas. Col, coliflor, coles de Bruselas, repollo, alcachofas, nabos, espinacas, acelgas, lechuga, espárragos, pepino, pimiento, cebolla cruda, patatas y rábanos. Como siempre, disminuir su ingestión pero no evitarla por completo. Para evitar las flatulencias añadir hierbas carminativas.
Productos lácteos. Sobre todo por intolerancias a la lactosa pueden producir también gases. En lugar de leche, en el caso de que los productos lácteos produzcan los gases, tomar yogur que además de no producirlos, puesto que la lactosa ya está fermentada y el ácido láctico, que es el producto de la fermentación, no nos causa problemas. Además el yogur nos aporta bacterias que van a ayudar en nuestro intestino a neutralizar el crecimiento de otras bacterias que forman el gas.
Cereales o alimentos con gluten. Personas celiacas e incluso algunas personas que no presentan esta intolerancia pueden verse afectadas. El trigo, centeno, cebada, avena y salvado son los responsables. El maíz, a pesar de no contener gluten también es flatulento por su contenido en rafinosa y sacarosa. El arroz, cereales integrales, pan y harinas integrales por su contenido en carbohidratos no absorbibles provocan los síntomas de igual manera.
Bebidas con gas se deben evitar a toda costa, incluso el café o el té pueden producir flatulencias, así como la comida picante o grasa (rebozados, fritos...). También se incluyen los edulcorantes como el sorbitol y los chicles. Así como el chocolate.
Aparte de las hierbas carminativas arriba mencionadas también son útiles plantas antiinflamatorias, digestivas, antisépticas, sedantes y antiespasmódicas, que no sólo sirven para agregar a los platos y, aparte de ayudar con los síntomas, nos dan sabor a los platos, sino que también se pueden usar como infusiones. Entre estas plantas encontramos: la manzanilla, el hinojo, la mejorana, abrótano, albahaca, estragón, comino, alcaravea, anís, cardamomo, cúrcuma, guaraná, ajenjo, agrimonia, canela, clavo, coriandro, jengibre, laurel, lavanda, melisa, menta, perejil, poleo, romero, tomillo y valeriana.
Además el ejercicio físico moderado y masajes circulares sobre el abdomen ayudan a expulsar los gases.
Espero que aquellos que tengáis problemas de flatulencias, este post os ayude de alguna manera. Recordad, como siempre, que si veis que los síntomas no son normales o que duran mucho y duele mucho, consultar con un especialista puesto que puede haber una patología escondida por ahí.
Sin más me despido. Hasta el próximo post :)
Realizado por Cristina Vallespín Escalada

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