El tratamiento no farmacológico de la hipertensión va dirigido aquellas personas con presión arterial normal-alta, como tratamiento de inicio del tratamiento antihipertensivo o complementando el tratamiento farmacológico antihipertensivo. Todo tratamiento hipertensivo debe ser personalizado e individualizado bajo prescripción facultativa, ahora bien la adopción de ciertos estilos de vida saludables pueden ayudar tanto a reducir la hipertensión como a prevenir el riesgo de enfermedad cardiovascular.
- Cambios de estilo de vida que ayudan a reducir la presión arterial:
Reducción del consumo de sal
Limitación del consumo de alcohol
Disminución del consumo de grasa
Aumento del consumo de frutas y verduras
Aumento del actividad fĆsica
Reducción de peso
- Cambios en el estilo de vida que ayudan a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular:
Abandono del tabaco
Adopción de una dieta mediterrÔnea.
Disminución del consumo de grasa.
Reducción de peso y aumento de la actividad fĆsica.
El efecto antihipertensivo de la reducción de peso aumenta cuando se combina con un aumento de la actividad fĆsica. La cantidad y tipo de ejercicio debe individualizarse para cada persona (prescripción facultativa), siendo las actividades aeróbicas moderadas (por ejemplo caminar a paso rĆ”pido unos 45 minutos) las mas recomendables.
Reducción del consumo de sal y limitación del alcohol.
Disminuir la cantidad de sal en la cocción de los alimentos, eliminar la sal de mesa etc… procurando no consumir mas de 5g/dia de sal (estos 5 gramos incluyen la sal de adición y la contenida en los propios alimentos) ayuda a disminuir la presión arterial. Ciertos alimentos contienen sal ( o sodio) en su composición, limitando su consumo se limitarĆ” el consumo de sal; Evitar: sal de cocina, salazones, embutidos, fiambres, caldos y sopas concentradas y de sobre, salsas, snack, mariscos, sales dietĆ©ticas (de ajo, apio etc. …), edulcorantes artificiales (ciclamato sódico o sacarina, algunas bebidas gaseosas contienen este edulcorante), y los alimentos enlatados en general.
Aquellas personas que tengan hipertensión y que no consuman alcohol deberĆ”n seguir sin consumir alcohol, y aquellos personas con presión arterial alta o hipertensos que consuman alcohol deberĆan reducir el consumo al mĆnimo(20g diarios, o lo que es lo mismo 1 copa de vino o un vaso de cerveza al dĆa). En todo caso se evitarĆ” el consumo compulsivo de alcohol (borracheras).
Modificaciones dietƩticas.
Aparte de las ya expuestas (reducción del consumo de sal y del alcohol), un aumento del consumo de frutas y verduras, una disminución del consumo de grasa en general, (por ejemplo consumo de lactetos desnatados), disminución del consumo de carnes rojas (cerdo, cordero etc) y sustitución en gran parte del consumo de carne por pescado ayudaran a mantener un peso corporal estable y a disminuir la presión arterial.

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